- ¿Me hice pis?
- No, no te hiciste - Se rió.
- ¿Canté o dije algo tonto por culpa de la anestesia?
- No, nada.
- Ah.
¡Qué lástima! Hubiese sido divertido saber que decía.
Tenía sueño.
Me sacaron del quirófano y ahí estaban mi familia. Todos con caras de padres primerizos, emocionados, conociendo a su bebé... o sea a mi.
Sabía que todo había salido bien.
Dormí un par de horas y finalmente, en una especie de pelela, llamémoslo el papagallo femenino, logré hacer el tan anhelado pis.
Fue una sensación reconfortante. Me sentí madre primeriza de una orina.
Ayudame a contar mi historia. Recomendá este blog a tus conocidos.
Te lo agradezco de corazón.
Cozzida.-
Te lo agradezco de corazón.
Cozzida.-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario