Ayudame a contar mi historia. Recomendá este blog a tus conocidos.
Te lo agradezco de corazón.

Cozzida.-

miércoles, 16 de julio de 2008

El Boxeador

Maggie me dijo de salir al pub con sus amigas del pueblo y pensé que entre ir allá o quedarme llorando en mi cama un viernes a la noche, posiblemente, la primera opción era la más sana. La opción oculta era que existía la posibilidad que Nicolás vaya ahí y me vea y se arrepienta y me pida perdón y yo lo perdone.

Me senté en una de las mesas con las chicas y una de las amigas de Maggie me dijo:
- Ese chico que está ahí es amigo mío y siempre que te ve dice que sos hermosa -

Sonreí... Siempre un cumplido es una caricia al alma.

Maggie me dijo: - ¡Es boxeador! - y se empezó a matar de risa.

Al rato se acercó el boxeador y me dijo:

- Hola, me presento y quiero decirte que estás buenísima -

Por primera vez en una semana me reí con ganas...

La noche se vio asechada por cervezas, tragos y más cervezas...

El boxeador me sacó a bailar y se ocupó de que no deje de sonreír en toda la noche.

Todos, inclusive Maggie y sus amigas, terminamos completamente borrachos.

Yo terminé con él besándonos en una esquina y entre la borrachera, la risa, el dolor y el cansancio vi pasar el auto de Nicolás, el cual, por supuesto, conducía Nicolás...

Pasó dos veces.

Supongo que se quería asegurar de que realmente era yo.

No hay comentarios: