Me encontré con Verónica en la calle. La saludé y me dijo si podíamos hablar.
La escuché.
Me explicó que lamentaba todo lo que me había pasado con Nicolás. Me preguntó por mi recuperación, me miró con lastima e inclusive me regaló una mirada de "Cuando necesites un oído, un hombro para llorar, yo estaré ahí para ti".
Y después, sólo después, saco la lengua y me acuchilló:
- Es mejor que se haya terminado todo con Nicolás. Yo me sentía muy mal. Cuando él se iba de tu casa venía a la mía a llorar, a pedirme de volver y yo pensaba en vos y me sentía muy mal, pero también me ponía mal verlo así. Yo traté de que él siga con vos para que no te lastime más, pero bueno, él no quería. Igual, vos tenes que olvidarte de él. A mi también me hizo mucho mal... Fijate como es, o sea vos sabes el secreto que tiene... Yo también por eso me enganche con Gabi, porque es como él pero más humano... más gente.
Después de asentir todo con mi cabeza nos despedimos.
Pensé que Vero era muy buena en decirme todo esto, porque ella era una amiga y más allá de todo le importaba que yo éste bien.
Muchos meses más tarde me dí cuenta que me equivoqué. Tendría que haberla mandado a matar.
Respecto a Nicolás, riéndose, me preguntó si yo era pelotuda que me creía todo.
- No se - le contesté.
- No se pero ya no me importa - le diría hoy.
Ayudame a contar mi historia. Recomendá este blog a tus conocidos.
Te lo agradezco de corazón.
Cozzida.-
Te lo agradezco de corazón.
Cozzida.-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario