Ayudame a contar mi historia. Recomendá este blog a tus conocidos.
Te lo agradezco de corazón.

Cozzida.-

martes, 1 de julio de 2008

Raros amigos

Cada febrero tenía una cita asegurada: Estudiar. En líneas generales era muy buena alumna y en mi vida nunca me llevé una materia a febrero en el colegio. Caso distinto era el de mi amigo el Negro Tincho; el nunca no se había llevado una materia a febrero. Por ende, en febrero estudiabamos. Yo lo ayudaba y siempre se sumaba alguien más. Después acompañaba a rendir, más que nada porque el colegio quedaba enfrente de mi casa. A veces, yo hacía el examen, cuando lograban alcanzarme las preguntas de forma rebuscada. En fin, con Tincho teníamos una rara amistad. Y el tenía una rara vocación por mostrarse desnudo; adolescencia, hormonas, no se... supongo que le gustaba exhibir sus cosas!!! También teníamos nuestros pactos como que si para tal fecha ninguno de los dos se desvirgaba, tendríamos que hacerlo... a dios gracias él no espero a ese día, sino tendría que haber inventado algo! En fin, amigos, raros amigos.

Cuando mis papás se enteraron de que había que operarme, tuvieron que afrontar que no tenían la plata para pagarlo. Papá fue a ver al papá de Tincho. Automaticamente le dio el dinero exacto y le dijo: "Me lo devolves cuando puedas, no te preocupes".

La primera noche que salí al pub con Nicolás, me encontré con Tincho.
Ya no ibamos al colegio, no nos veíamos todos los días. Inclusive casi no nos veíamos.
Nos abrazamos muy fuerte.
- Negro lindo, estoy en deuda con vos y con toda tu familia. Nunca voy a poder agradecerles lo que hicieron por mi.
- Deno, después de todo lo que me ayudaste en el colegio era lo mínimo que podíamos hacer. Todavía estoy en deuda con vos.

No pude decirle nada. Me dejo helada. Me di cuenta, más que nunca, lo que significa un amigo.

Un año más tarde, finalmente, mis papás pudieron pagarle a la familia del Negrito.

No hay comentarios: