La Denise triste, hace cosas, que, en mejores estados, ni siquiera hubiera considerado.
Así fue como mi duelo y yo decidimos inscribirnos en un programa de la universidad para pasear estudiantes extranjeros próximos a arribar a Buenos Aires, Argentina.
Una idiotez, empezando por la parte de que los extranjeros me caen mal. Es que no puedo evitarlos ver como bichos raros o sapos de otros pozos. Soy conciente de la dificultad que trae el adaptarse a toda una nueva cultura pero en líneas generales me siento irritaba cuando estoy con un extranjero y su tonada o su castellano tosco. Peco de eso y tiro mi piedra.
Fui a la reunión, con amplia convocatoria, de los estudiantes nativos donde nos explicaban como iba a ser la fiesta de bienvenida y otras boludeces que no recuerdo. El encuentro era el viernes.
El viernes a la hora estipulada, un tanto nerviosa, llegué al bar donde se hacía la bienvenida. Entré y miré: argentinos charlando con extranjeros en inglés, castellano, inglellano, volaba alguna frase típica francesa “Ui”, “monamour”, “mompetit”, “que es que bubulé” y hasta un “Ia, Ia” alemanezco.
Finalmente entré en razón: “¿Por qué mis papás no me hicieron ver lo que estaba haciendo?”, “¿Cómo me dejaron llegar hasta acá?”. Giré sobre mis talones preparada para mi humilde y silenciosa retirada cuando me agarró la coordinadora y me metió entre un argento buen mozo y una rubia con cara chiquititíta y con olor a venir de lejos.
- Coordinadora estúpida – pensé.
Sonrisa. Ajá, Denise, 19, periodismo, sí totalmente, por supuesto, jajaja… enseguida vuelvo, dale, buenísimo.
Ubiqué con la mirada el puesto de posición de la coordi para poder planear, estratégicamente, mi salida. Por suerte estaba en la barra charlándo con euforia y cara de orgasmo.
Empecé a caminar. Falta poco, falta menos, ya llego… Coordinadora número dos a la vista. ¡Oh no! Necesitaba camuflarme.
Miro a la izquierda: Dos argentinas con un extrajero. Puede terminar en pelea de gatas.
Miro a la derecha: Tres mamuts chiquititos y un pelado con frenillos en los dientes. Mmm… Bueno, ok.
- Hola. ¿De dónde son?
Un nuevo Esteban, Esteban II, estaba entrando en escena.
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Cozzida.-
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1 comentario:
quiero saber más sobre esa historia.... escribis muy lindo, se nota que sos reportera
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