¡Estaba feliz! ¡Tenía novio! Tenía ganas de que Nicolás se enterara, que sepa que yo seguí con mi vida, que ya no pensaba en él todos los días y que seguramente me iba a terminar casando con Fer o lo que sea, mientras desaparezca de mi.
Cuando le expliqué a Fernando que yo quería un noviazgo de verdad y no que actuemos como si tuviesemos 15 años, nunca imagine que, en todo caso, ibamos a comportarnos como si tuviesemos 12.
La "relación" duró dos meses y monedas.
Candelaria, que estaba de novia hace más de un año, hablaba por teléfono con su chico mínimo una vez al día. Con Fer hablabamos por celular una vez por semana. Yo le decía a Cande que yo prefería que sea así, que sino la relación se nos iba a desgastar y que tenga cuidado ella con eso de hablarse todos los días con su novio. En el fondo, moría por hablar todos los días. Pero también quería que sea él el que me quiera llamar.
En esos dos meses, nos vimos tres veces en persona. Y sólo lo hicimos cuando cumplimos un mes.
Fui a su casa el día que cumplió años y hasta me presentó a la mamá.
Mi noviazgo era una fraude.
Un martes lo llamé desde un locutorio.
- No funciona esto Fer.
- ¿Qué queres hacer?
- O ponete las pilas o ya fue, pero mirá que yo no vuelvo para atras. Si se terminó, se terminó de verdad.
- Bueno, pero yo estoy de acuerdo en que no funciona.
- Bueno, entonces ya fue. Te mando un beso.
Fui a Mc Donalds, me tomé un café, derramé dos lágrimas, pensé en Nicolás y me fui a clase.
Al día siguiente pensé en cómo seguir con mi vida.
La respuesta fue obvia, pero también faltaba poco para que Nicolás deje de ser una obsesión en mi vida.
Ayudame a contar mi historia. Recomendá este blog a tus conocidos.
Te lo agradezco de corazón.
Cozzida.-
Te lo agradezco de corazón.
Cozzida.-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario